BOADILLA 64- CISNEROS 12
Mañana bonita y soleada, aunque fría, que hacía suponer íbamos a presenciar un buen y disputado partido. Los primeros 15 minutos fueron de tanteo y dominio alterno por parte de los dos equipos. Parecía que veríamos un partido competido, pero en el minuto 20 de la primera parte, Boadilla en una bonita jugada de toda la línea logró el primer ensayo con la consiguiente transformación, 7-0. A partir de ese momento el Cisneros se empezó a quitar el balon de encima con patadas que eran aprovechadas por la rápida linea de 3/4 del Boadilla, muy difícil de parar para nuestros jugadores que unido a la falta de placaje y compromiso de gran parte de nuestro equipo provocó una sucesión de ensayos locales.
Cuando teníamos el balón, o lo pateábamos o lo jugábamos fuera con los 3/4, donde los grandes placajes de la línea del Boadilla hacía muy difícil la conservación a nuestros delanteros.
Casi al final de la primera parte, uno de nuestros centros tras una buena carrera nos hizo recordar levemente la buena primera vuelta de la liga, con un ensayo que por lo menos hizo que no se llegara con el marcador a cero al concluir el primer tiempo.
Pese a esto, nuestro equipo no supo continuar con esta reacción y la segunda parte fue un suplicio donde los ensayos del Boadilla no pararon de caer. Cuando ya quedaban pocos minutos para el final del encuentro, el equipo pareció darse cuenta que jugando cerca del punto de encuentro con nuestros delanteros, se les hacía daño a los locales, consiguiendo así otro ensayo que no hizo menos dolorosa la derrota.
Ante un buen equipo como Boadilla se puede perder, pero no de esta forma. Nadie discute la calidad de unos y otros, pero si que hay que poner sobre el tapete la falta de interés. El CISNEROS, como siempre, debe tener un "plus" de pundonor, amor propio y solidaridad que en este partido brilló por su ausencia. Lo peor, fué la apatía y falta de compromiso de algunos jugadores. De todas formas, esperemos, que Horacio con su sabiduría rugbística, sepa reconducir el equipo y hacernos disfrutar como otras veces.