Jaén R.C. 17 – Cisneros 20
Toda temporada, por muy digna que ésta sea, ha de tener victorias como las del domingo. Partido feo, trabado y destemplado, como la fría y ventosa mañana de Jaén. Victoria apurada, ramplona, insípida incluso, pero victoria al fin y al cabo. Y ya van 6 en 10 partidos.
Y es que las cosas no siempre salen como uno se propone y es imposible jugar siempre ese rugby que el quipo lleva dentro. Las dificultades no fueron una sorpresa para nadie. El partido pintaba tramposo de antemano. Visitar a un equipo desesperado, que suma sus partidos por derrotas, es siempre una tarea peligrosa, con riesgos asimétricos. La victoria en Jaén estaba descontada desde hacía meses y la derrota hubiese sido un desastre que hubiera marcado toda la temporada. Pero allí nos esperaba un equipo que iba a vender muy cara su derrota pues contaba con ganarnos para agarrarse a sus últimas opciones de mantener la categoría.
Jaén, que inauguraba su flamante campo de hierba artificial, salió a jugar con el cuchillo entre los dientes, como las circunstancias le exigían. Con viento a favor, aprovechó para adueñarse de la situación y tomar pronta ventaja. Un golpe de castigo desde su propio campo y un ensayo tras un desafortunado intercambio de patadas puso un 10-0 en el marcador en apenas 7 minutos de juego. El Cisneros estaba dando batalla, pero se mostraba impreciso y ligeramente superado por la determinación de los andaluces por llevarse el partido.
Tras el arreón inicial, y con el partido desequilibrado, el Colegio empezó a dar señales de vida. Desde una notable superioridad en la melee, los azules fueron adentrándose en campo contrario y poniendo de manifiesto no solo su recuperación, sino una clara ventaja en el juego. Lamentablemente, fueron solo señales, atisbos inconexos, jugadas deslavazadas interrumpidas por imprecisiones y errores.
La primera secuencia de juego prolongada del Colegio en campo contrario, en el minuto 15 finalizó con un golpe de castigo sobre la línea de 22, ladeado, que Manolo, con viento en contra, no pasó entre palos. Pero el Cisneros ya dominaba la situación y aunque fallón y algo precipitado, fue cosechando frutos a su control del partido. Sendos golpes de castigo lejanos pasados por Manolo en los minutos 20 y 27 redujeron la ventaja en el marcador. 10-6. Poco después, y en la mejor secuencia de ataque del Cisneros en todo el partido, llegó el único ensayo colegial de la mañana. Ander culminó en la bandera una bonita jugada en la que participó casi todo el equipo. Manolo no transformó la patada, muy ladeada. 10-11. Así, con una mínima ventaja colegial y todo por decidir, se llegó al descanso.
La segunda parte, con viento a favor, pintaba mejor, pero el Colegio no tenía el día y los locales se agarraron con todas sus fuerzas al partido. Así las cosas, la reanudación fue más de lo mismo: imprecisiones, retazos de buen juego del Cisneros interrumpidos por equivocaciones y errores, y arrebatos de orgullo y fuerza de Jaén que por momentos acarició la victoria.
A los 12 minutos de la segunda parte un retenido del zaguero local ante la presión de Paco y Nico fue aprovechada por Manolo para ampliar la ventaja: 10-14. Pero 5 minuots después, en el 17, Jaén ensayo sacando provecho de un balón suelto de un lanzamiento de touche dentro de la 22 colegial, y volvió a tomar el mando del partido. 17-14 con más de 20 minutos por jugar.
En esos momentos, cuando los locales y su público creyeron que se podían llevar el partido, el Colegio demostró su capacidad para competir, para remar contracorriente, para jugar lo que quedaba de partido con el único objetivo de ganarlo. El equipo, con cuatro juveniles del año pasado sobre el campo, tuvo oficio, fe y paciencia, y consiguió llevarse un partido que se había complicado mucho. Con una delantera que se mostró intratable en melee todo el partido y que se imponía también en el juego cerrado, los golpes de castigo de los locales se fueron sucediendo. En el minuto 23 y en el minuto 27 Manolo sumó 6 puntos que nos pusieron nuevamente por delante: 17-20. Después erró otras dos patadas que hubieran resuelto el partido, pero nada podía ser fácil y tocaba sufrir hasta el final.
Los últimos diez minutos fueron de mutuo sufrimiento. El Colegio optó por guardar el balón con su delantera y mantuvo el juego alejado de su campo. Jaén lo intentó pero no le alcanzó. Le quedó la exigua y amarga recompensa del punto bonus por la corta derrota. Por su parte, el Cisneros sumó su tercera victoria consecutiva en Liga y dice la estadística que hacía cuatro años que no se conseguía tal cosa.
Alguno podría pensar que las dificultades del domingo en Jaén responden a cierto abandono fruto de la suficiencia. Pecado éste de la soberbia propio de equipos inmaduros y bebidos de si mismo. Pero el que esto firma, que cree empezar a conocer bien al grupo, piensa que los problemas, si los hubo, fueron más de falta de fe, consecuencia de la inseguridad y las dudas. El miedo a perder, a no estar a la altura de los expectativas que atenazó el juego y nubló por momentos al equipo. Probablemente se trate de una fase más en la construcción de un equipo que, entrenamiento a entrenamiento y partido a partido, se está labrando un puesto en la jerarquía de la categoría.
Por el Cisneros jugaron: 1. Santi; 2. Mario; 3. Frutas (Jesús 35’); 4. Herme; 5.Antoine; 6. Iñigo; 7. Noriega (Jaime Marina 60’); 8.Matt; 9.Alcalde; 10.Olivares; 11.Marcelo; 12.Nico; 13. Paco; 14.Ander (Pedro 65’), 15. Fran.
Viajaron pero no jugaron Juan, Hayali, Mateo y Tornel.
El crack: Herme. Pocos partidos han tenido un protagonista tan destacado. Sobre el tono gris general del grupo, el desempeño de Herme sobresalió de manera rotunda. Poderoso en la touche, consistente en defensa y desequilibrante en ataque.
El duro: El madrugón. Subirse al autobús a las 6 de la mañana para jugar un partido a las 12 en Jaén es demasiado castigo para cualquier equipo.
El dandy: Fran. En el tramo final del partido, cuando el resultado se movía en el alambre, se encontró con una complicada patada cruzada que le exigió una rápida carrera. El balón botó y Fran los persiguió presionado por la defensa local. Cuando el balón se disponía a botar de nuevo, Fran, en plena carrera, se agachó, y arriesgando un avant que hubiera supuesto una peligrosa melee en nuestro propio campo, agarró a una mano un balón complicadísimo a un palmo del suelo para, a continuación, zafarse por velocidad de la presión y colocar una inteligente patada cruzada que salió en 22 contraria. Muy seguro todo el partido, cumplió con la difícil misión de suplir la baja de Charly Marina.
¡Vaya día!: Juan, Hayali, Mateo y Tornel, que no saltaron al campo y se chuparon el madrugón, las 9 horas de autobús y sufrieron el frío de la mañana sentados en el banquillo. Ingrato pero necesario trabajo el de estos jugadores, que merecen una mención y el reconocimiento colectivo.
Daniel Vinuesa
La clasificación queda asi: