#LavisióndeVinuesa: Ordizia vs Complutense Cisneros

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Ampo Ordizia 30 – 17 Complutense Cisneros

El resultado de un partido de rugby suele ser una buena síntesis de lo acontecido en el campo, pero con frecuencia, esos fríos números ocultan una realidad que merece ser contada. Aquellos que no hayan visto el partido del domingo en Altamira y se hayan limitado a conocer el resultado, sabrán de una justa y merecida victoria de los guipuzcoanos sobre Cisneros, pero nada sabrán del espectacular primer tiempo que hizo el Colegio, ni de su enorme defensa a lo largo de todo el partido, ni tampoco del valiente pero infructuoso esfuerzo con el que defendieron su ventaja en la segunda mitad, o del afán con el que, ya vencidos, persiguieron un último ensayo que les diera dos puntos bonus.

Son los vascos los vigentes campeones de Copa y un equipo armado para disputar la Liga. Con una delantera poderosa y un buen puñado de jugadores desequilibrantes, el desplazamiento a Ordicia es, sin duda, uno de los más complejos que encierra el calendario de esta División de Honor. Y allí, en el Goierri y en una típica mañana del norte, hizo Cisneros probablemente su mejor partido de la temporada.

Empezaron muy mal las cosas. Estaban aún los dos contendientes tanteándose cuando Paco, tras recibir atrás una patada profunda, tardó en decidir. Dudo entre devolver la patada o buscar el contraataque. Optó finalmente por la segunda opción y su pase a Jorge, que le apoyaba abierto en el lateral, fue anticipado por la defensa local. Un jugador vasco interceptó el pase y simplemente tuvo que correr unos metros con el balón para posar cómodamente entre palos.

7-0 en el minuto 3 de partido. Tremendo regalo de salida el que hizo el Colegio, de esos que pueden condicionar por completo un partido. Si las cosas pintaban difíciles ya de por si, empezar regalando un ensayo lo complicaba todo aún más.

Pero sorprendentemente Cisneros no achacó ese golpe inicial. Además, la facilidad con la que los vascos lograron su primera anotación enfrió notablemente la intensidad de un equipo que acostumbra a economizar sus esfuerzos. Así las cosas, el Colegio pasó a dominar el choque de manera sorprendente. Con una defensa intensa y ordenada, lograba, no solo detener el avance del rival, si no que además recuperaba no pocos balones en el punto de encuentro. La conquista estaba equilibrada, con ambos equipos mostrando más problemas en el lateral que en la melé. Así las cosas, las buenas prestaciones defensivas del Colegio inclinaban el campo a su favor, y el dominio territorial y la posesión eran, mayoritariamente, azul y azul.

Antes de llegar al minuto 10 tuvo Cisneros su primera ocasión clara para sumar puntos. Atacando con criterio y con valentía, entraron en veintidós contraria, y allí, la delantera perdió la posesión a escasos metros de marca, con unavant. Pero el partido era en esos minutos azul, y el Cisneros, muy bien llevado por Ángel López, volvió a meter a su rival en su veintidós, dónde una infracción defensiva permitió a Paco ir a palos para recortar la desventaja. La patada, ladeada pero cercana, quedó corta, cayó dentro del campo de juego. Ordicia trató de salir jugando y su medio de apertura cometió un error garrafal permitiendo a Martín Tedesco interceptar un pase a escasos 5 metros de marca y anotar bajo palos en ensayo que nivelaba el partido. 7-7 en el minuto 12.

Regalo por regalo, el partido volvía a empezar de cero. Era de esperar que, perdida la ventaja, Ordicia retomara el mando del juego y volviera a campo contrario a sumar puntos. Pero Cisneros no aflojó un ápice y fue capaz, merced a un extraordinario rendimiento defensivo, de seguir comandando el choque. Mientras en delantera la disputa estaba relativamente equilibrada, el juego desplegado azul y azul desbordaba una vez tras otra la defensa rival. En el 15 malograron los colegiales una nueva posesión en la veintidós vasca, con un nuevo avant de delantera.

Poco después, en el 17, perdió el Colegio un saque de lateral cerca de veintidós por un lanzamiento parcial. Pidieron melé los guipuzcoanos y salió el ocho jugando desde la base. Estuvo de nuevo sólida la defensa colegial y Salva se las apañó para recuperar el balón tras el placaje. Jugó rápido Cisneros el balón recuperado y Juan Cano aprovechó la ventaja de la inmediatez para pillar a la defensa rival levemente descolocada, lo que le permitió romper la línea y anotar el segundo ensayo colegial. Paco, que no estuvo acertado en los tiros a palos, erró la transformación. 7-12.

Ya por detrás en el marcador Ordicia se vio obligado a subir la intensidad de su juego. Vinieron a continuación unos largos minutos de asedio de los vascos a la veintidós colegial. Lo intentaron a la mano en el espacio y cerca con la delantera. Pero Cisneros no cedió. Fueron a lateral tras un golpe de castigo, y tampoco desde maul pudieron entrar. Ya acorralada contra la línea de marca, la numantina defensa colegial tuvo que pagar el precio de la expulsión temporal de Cesar, por reiteración de golpes de castigo. Una nueva touche a cinco metros, ya en superioridad numérica, parecía que sería definitiva, pero el Colegio recuperó el balón en la disputa entre delanteras y alejó el peligro.

Vinieron entonces los mejores minutos del partido para el Colegio, que con un jugador menos sobre el campo, fue capaz de mantener el mando del partido y evitar que Ordicia sumara puntos. Dos ocasiones manifiestas de ensayo desperdiciaron los azules en esos minutos. Primero rompió Ander desde su campo la defensa rival, atravesó el páramo que separaba ambas líneas de 40 metros, y ya entrando en veintidós contraria, optó por pasar a Jorge que le apoyaba en el exterior para salvar al zaguero rival. El pase, muy largo, no fue malo, pero frenó levemente a Jorge y permitió al ala rival recuperar y alcanzar al joven ala vallisoletano, que partido a partido se consolida en el equipo y en la categoría.

Poco después fue Paco el que, tras recibir una patada en su campo, se gustó con un quiebro sobre el placaje del centro rival que cargaba la patada y avanzó muchos metros en campo contrario. De nuevo, entrando ya en veintidós, y como le había pasado antes a Ander, le faltó un apoyo cercano con el que resolver la jugada, y buscó a Noriega, que le apoyaba en el interior, pero demasiado abierto y demasiado plano, y el pase fue en avant.

En el 37, y restablecida la igualdad numérica, llegó el tercer ensayo colegial en una jugada brillante. Todo empezó en un buen ataque de Ordicia que logró superar la defensa colegial por el lateral. Avanzaba peligrosamente el pilar derecho de los vascos con el balón ya dentro de la veintidós y veía en su carrera la bandera ya cercana. El último defensa colegial llegó a placar y al caer al suelo el jugador vasco perdió el control del balón, dando así pie a un rápido contraataque de Cisneros que atravesó el campo, en diagonal, de esquina a esquina, con una hermosa sucesión de carreras, pases y apoyos que culminó Ander plantando en la esquina contraria del campo. Tampoco acertó Paco con conversión y el marcador quedaba en 7-17.

El ensayo puso nerviosos a los guipuzcoanos, e inmediatamente después del saque, Cisneros recuperó el balón en su campo. Ángel la puso arriba y Ander llegó perfecto para placar con contundencia sobre la línea de 40 metros al zaguero rival. En la disputa del balón, un delantero vasco cometió una infracción y fue expulsado 10 minutos por antijuego. Con el tiempo ya cumplido, Ángel López trato de sumar tres puntos más, pero no acertó con la patada.

En la segunda parte, como era de esperar, Ordicia elevó considerablemente sus revoluciones y, pese a empezar con un jugador menos, paso a controlar el partido.  Cisneros malogró una oportunidad temprana –un saque de lateral en la veintidós rival que acabó con un nuevo avant de delantera-, y Ordicia, aún en inferioridad, sumó tres puntos en su primer acercamiento, merced a una infracción defensiva colegial. 10-17 en el minuto 6.

El partido estaba dividido. El Colegio siguió atacando con los balones que tuvo y contó con no pocas incursiones en campo rival merced, tanto al denodado trabajo de su delantera como al buen hacer de su línea. Pero al contrario que en la primera parte, el campo se iba inclinando peligrosamente hacia la veintidós colegial. El desgaste físico de la delantera de Cisneros frente a un paquete más pesado y más potente empezaba a hacer mella.

En el minuto 10, con la igualdad numérica recobrada, una nueva infracción defensiva de la delantera azul y azul permitió a Ordicia recortar otros 3 puntos. 13-17. El partido se iba instalando, poco a poco, en el campo de Cisneros. En el 15, desde una melé sobre la línea de 40 metros, una gran patada a la caja del medio de melé local puso en serios aprietos a la tercera cortina defensiva del Colegio, y permitió a los vascos recuperar la posesión a escasos metros de marca. Desde un saque de lateral, cargó la delantera vasca con todo en busca del ensayo que les diera el mando en el marcador. Cisneros defendió hasta el último aliento, obligó a sus rivales a intentarlo varias veces, pero no pudo esta vez evitar que las más elementales leyes de la física impusieran su lógica y los vascos acabaron plantando. Con la conversión, el marcador quedaba en 20-17 en el minuto 16.

Inmediatamente después, tras el saque, el Colegio dispuso de una estupenda ocasión para sumar: un golpe de castigo defensivo de Ordicia, centrado y a 30 metros de marca. Pero Ángel tampoco tuvo su día frente a los palos, y falló de nuevo.

A continuación retomó Ordicia el control y volvió a sufrir Cisneros en su campo. Volvieron a sumar los vascos con un drop -23-17 en el 24-, y poco después, en el 27 y ante el cada vez más evidente deterioro físico de los de azul y azul, llegó el tercer ensayo local, esta vez de línea y aprovechando una superioridad numérica en el exterior. 30-17.

Decidido ya el choque, le faltaba un ensayo a Ordicia para el bonus mientras que a Cisneros un ensayo le habría dado dos puntos bonus, el ofensivo y el defensivo. Y en ese tramo final de partido más cerca estuvo el ensayo colegial que el de los locales. Estuvo primero la delantera colegial a menos de un metro de marca durante un par de minutos, pero le faltó calma y temple y se emplearon bien los vascos en el cuerpo a cuerpo. Y en los últimos compases del choque, con el partido roto y los dos equipos buscando su ensayo, hubo una hermosa jugada del Colegio que bien pudo haber merecido el valioso premio de los dos puntos bonus, pero que fue truncada in extremis por un tres cuartos vasco que acertó a derribar a Ander con la punta de los dedos cuando éste ya le había batido y se disponía a plantar entre palos, tras una excelente jugada colectiva que había nacido con una recuperación en la veintidós propia.

Hubiera sido un hermoso premio a un gran partido, bien jugado de principio a fin por el Cisneros, al que solo le faltó acierto en determinadas secuencias del juego.

Jugaron por el Colegio:

1.Carlos Bachofer (Santiago Fernández Varone 55’); 2.Cesar de Sande (Pablo Hayali 55’); 3.Martín Tedesco; 4.Rafael Matt; 5.Gustavo González (Guillermo Molina 60’); 6.José Luis del Valle; 7.Salvador Pahla (Iñigo Álvarez 63’); 8.Santiago Noriega (Ángel de Castro 69’); 9.Gabriel Nogales; 10. Ángel López; 11.Jorge Gorostiza; 12.Juan Cano; 13.Ander Ayala; 14. Fran Soriano; 15.Paco Hernández

Manolo Olivares y Manu Sainz Trápaga estaban en la convocatoria pero no jugaron.

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