#LaVisiónDeVinuesa | Desafinado ejercicio de superioridad

Complutense Cisneros 22- AMPO Ordizia 17

No está cómodo el Colegio en este tipo de partidos. Al equipo le cuesta carburar y se maneja muy por debajo de su mejor versión si el rival que le visita no tiene verdadera enjundia, si no representa un reto de envergadura, si no es uno de esos pocos equipos a los que aún miramos desde abajo. Esto es algo que cualquiera que siga al Complutense Cisneros ha podido constatar.

El grupo se esfuerza por salir atento al Central. Se compromete a presentar dura batalla para marcar sobre el campo su jerarquía con autoridad. Pero esos conjuros del vestuario se van diluyendo según avanzan los minutos. El complejo de superioridad y un inevitable punto de desidia le van oxidando poco a poco el engranaje e impiden que la parroquia disfrute de victorias contundentes o demostraciones de ese vigor competitivo que solo se atisba cuando se mide a oponentes de alto linaje.

Frente a Ordizia ni siquiera el trabajo previo de preparación mental funcionó. Se planteó el objetivo de no conceder ensayos, de jugar desde el inicio con la guardia alta y no fiarlo todo a la pegada. Salió el equipo decidido a trabajar en defensa para mantener alejados a los vascos de las zonas de peligro, pero el plan no duró ni dos minutos. Los del Goierri ensayaron en su primera acometida, ante una defensa tan endeble como sorprendida.

La bofetada temprana templó al Colegio. Muy superior en la melé y acertado con el oval, se hizo pronto con el control del partido y antes del minuto veinte dio la vuelta al marcador con dos ensayos, el primero de Mota y el segundo de Paco Hernández, que volvía al Central con el primer equipo después de más un año ausente.

La línea colegial, certera y vertical, con Boccardo de indiscutible hombre del partido y Mota en su mejor versión en mucho tiempo, creaba continuos problemas a la defensa guipuzcoana. Pero al equipo le faltaba intensidad para sacar verdadera ventaja de su mejor juego y romper definitivamente el partido. Algo blando en la disputa en el punto de encuentro, con alguna indisciplina innecesaria y falto de rigor a la hora de cumplir con el plan de ataque, el Complutense Cisneros jugaba a tirones. Aún así, el control azul y azul era claro y los vascos sufrían para mantener el tipo. A la media hora de partido llegó el tercer ensayo, gracias al incontestable dominio de la melé que ejercieron los locales durante la primera mitad. Así, se llegó al descanso con un claro pero corto 19-7, tras 38 minutos de claro dominio local y dos minutos de imperdonable caraja.

La segunda parte comenzó con el equipo convencido de que no tardaría en llegar el cuarto ensayo que traería el bonus. Los vascos no habían dado muestras de poder amenazar una victoria que ya se daba por hecha y el interés de la segunda parte parecía limitarse a ver cuantos ensayos más podría hacer el Colegio. Sin embargo, Ordizia volvió al campo con renovados brios y decidió apretar para intentar volver a meterse en el partido. Nada más empezar recortó aprovechando una innecesaria infracción defensiva de los locales. 19-10.

El Complutense Cisneros siguió al tran tran, insistiendo en sus mismos pecados: blandito en el ruck, desordenado en ataque y desatento con el reglamento. Aun con ello, devolvió pronto la distancia a los 12 puntos al pasar entre palos una infracción en defensa de los vascos. Pero ya no tenía el incontestable dominio de la primera mitad. La intensidad había bajado aún más y ya incluso había problemas en la conquista, con varios errores de bulto en el lateral. 

Así las cosas la segunda parte estuvo divida. El juego era de de ida y vuelta, con más errores que logros por ambas partes. No parecía que la cosa fuese a cambiar mucho, ni en un sentido ni en otro. Ambos equipos dispusieron de golpes de castigo que pudieron cambiar el tanteo, pero el Colegio prefirió ir a lateral en busca de la cuarta marca y los vascos no estuvieron acertados con el pie.

Mediada la segunda parte una expulsión temporal de Jalo, que debutaba con el primer equipo, tuvo al Colegio en inferioridad diez minutos. Sufrió con un jugador menos y Ordizia aprovechó para tomar el mando y apretar. A cinco minutos del final los vascos ensayaron y se metieron de lleno en el partido. 22-17.

Sin embargo, nunca tuvieron los guipuzcoanos verdadera opción de dar la vuelta al partido. El tramo final fue un desafinado recital colegial en la veintidós contraria en busca del cuarto ensayo. No supo el Complutense Cisneros como acertar a resolver en esos últimos cinco minutos la tarea que había dejado por hacer en los 45 minutos de juego previos.

Por el Colegio jugaron:

  1. Francisco Blanco (40′ Antonio Llanes); 2.Pablo Hayali (42’ Vicente del Hoyo); 3.Sebastián Hattori (40’ Guillermo Espinós); 4.James Berrio (69’ Fernando Álvarez). 5.Guillermo Molina (75’ Guillermo Marín); 6.Luis Canti; 7.Koi Hogg; 8.José Luis del Valle; 9.Sam MacLernon (60’ Ángel Calle); 10.Alejandro Piña; 11.Manu Sainz Trápaga; 12.David Mota(49’ Luke Jenkins); 13.Juan Boccardo; 14.Nacho Martínez; 15.Paco Hernández.

Foto de Macarena del ValleFoto de Macarena del Valle

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