#LaVisiónDeVinuesa | Derrota inapelable

Complutense Cisneros 22- Sanitas Alcobendas Rugby 32

La Liga camina hacia su final y el Colegio parece estancado en tierra de nadie. Incapaz de alterar el orden natural de las cosas, y de superar en el campo a los equipos que se disputarán el título, en los últimos cinco meses cada partido importante ha sido una frustración. Por otro lado, cuando le toca medirse a rivales accesibles, el reto no le estimula, y lo resuelve con irritante desidia. Compleja disyuntiva, cuando uno no encuentra recompensa ni consuelo en la competición, y atraviesa el calendario con el piloto automático, incapaz de oponerse a su destino.

El partido con Alcobendas fue más de lo mismo. Un nuevo ejercicio de impotencia frente a un rival bien armado, que supo jugar sus bazas. El Colegio, desde su asumida inferioridad, necesitaba un partido perfecto, de esos que solo salen cuando los preparas a conciencia, cuando los piensas, los sueñas y los entrenas con obsesiva convicción. Pero hace mucho que el equipo no está en esos registros.

No fue un problema de intensidad. Esta vez la carga emocional estuvo presente desde el inicio. El Complutense Cisneros salió dispuesto a presentar batalla y a defender el Central. Frente a Alcobendas, no podía ser de otro modo. Pero la tensión y el exceso de ganas llevó a una mala gestión del punto de encuentro en defensa. Demasiados jugadores implicados innecesariamente en cada ruck provocaban escasez de medios en defensa. Alcobendas se valía del mayor tamaño de su delantera para conservar y reciclar el balón con suficiencia y atacaba con comodidad. El Colegio se esforzó en defensa en el primer tramo de partido, pero cometió infracciones que permitieron a los visitante ir dos veces a palos en los primeros diez minutos. Solo anotaron la primera. 0-3.

Desde el inicio el partido transcurrió marcado por dos personajes que ocuparon los extremos opuestos de la gama de colores. Brilló por encima de todos Brad Linklater, el apertura rival, que estuvo varios cuerpos por encima del resto de protagonistas. Gobernó el juego con suficiencia y decidió cuándo y dónde marcar las diferencias que definieron el partido. Su equipo, básicamente, se limitó a seguirle

Por el contrario, azul oscura, casi negra, fue la actuación arbitral. Muy por debajo del nivel del partido, con varios errores de bulto y dando siempre la sensación de ir a remolque de los acontecimientos. Sorprende la designación del órgano encargado, pues en la banda, de asistente, había un joven árbitro madrileño, de los que están llamados a renovar el arbitraje español, perfectamente capacitado para llevar el partido y necesitado de este tipo de retos para seguir creciendo. Pero las designaciones arbitrales es otro de esos oscuros agujeros de nuestro rugby.

El Colegio sufría en defensa, pero logró salir indemne de las primeras acometidas serias de Alcobendas. En la segunda, en el minuto 15, tras largas fases defensivas en la propia veintidós, un retenido permitió recuperar el oval. Era momento para respirar, recomponerse y tratar de llevar el juego a campo contrario. Pero Fran inventó una jugada imposible. Jugó el golpe rápido con una larga patada a seguir. La tercera cortina defensiva rival, bien colocada, agradeció el regalo, armó el contraataque y pilló al Colegio confundido y mal colocado. Así llegó el primer ensayo. 0-10. En nuestra mejor versión, estamos cerca de los mejores. Pero nuestros mínimos nos condenan, una vez tras otra, en este tipo de partidos.

Tras el ensayo, Complutense Cisneros se empezó a sentir más cómodo en el partido. Desde el incontestable dominio de la melé, el equipo colegial empezó a dar muestras de su propuesta de juego y a retar a la defensa rival. Pero serían de nuevo los visitantes los que golpearían. En el minuto 30, desde un saque de lateral en su propio campo, la línea de Alcobendas desplegó una ofensiva que desbordó al Colegio por fuera, tras la mala lectura de Manu en la punta. La jugada acabó en ensayo, esta vez, sin transformar. 0-15.

El Colegio sentía que el partido se le empezaba a escapar y apretó los dientes en busca de puntos que cerrasen la hemorragia. A partir del empuje en melé encerró a Alcobendas en su veintidós. En el 37 llegó el ensayo de Manu, tras una patada cruzada de Andrew desde una melé a cinco metros. Nacho no acertó a convertir. 5-15.

La segunda mitad comenzó con los de azul y azul dominando el juego y encerrando de nuevo a Alcobendas en su veintidós. La melé azul y azul pasaba por sus mejores momentos y sometía a sus rivales una vez tras otra. A cinco metros de marca, una sucesión de melés con introducción colegial acabaron con un ensayo de castigo. 12-15 en el minuto 49 de partido.

Complutense Cisneros se vio, de pronto, totalmente dentro del partido, envalentonado y capaz de todo. Pero la sensación duró poco. En ese momento, cuando el partido entraba en su tramo decisivo, Alcobendas reaccionó y mostró toda su jerarquía. Al ver acercarse a su rival en el marcador, forzó la máquina y resolvió el trance en apenas siete minutos, los que tardó en hacer tres nuevos ensayos, entre los minutos 54 y 61. El marcador se fue a un demoledor 12-32.

El último cuarto de partido, con casi todo resuelto, careció de interés. Solo al final, cuando todo parecía cerrado, llegaron dos ensayos postreros del Complutense Cisneros, por medio de Manu y Fran, para lograr esa intrascendente recompensa del bonus ofensivo. Tenue consuelo ante una inapelable derrota.

Por el Colegio jugaron:

  1. Francisco Blanco (62′ Antonio Llanes); 2.Pablo Hayali (40’ Vicente del Hoyo); 3.Sebastián Hattori (67’ Fernando Álvarez); 4.James Berrio. 5.Guillermo Molina; 6. Guillermo Marín (51’ Luis Canti); 7.Koi Hogg; 8.José Luis del Valle; 9.Sam MacLernon (67’ Ángel Calle); 10.Andrew Norton(57’ Luke Jenkins); 11.Manu Sainz Trápaga; 12.David Mota; 13.Juan Boccardo; 14.Nacho Martínez (67’ Dani Gutierrez); 15.Fran Soriano

 

Paul Florea completaba la convocatoria y jugó después con el Z en Pozuelo.

mele1

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