#LaVisióndeVinuesa | Debacle transitoria

SilverStorm El Salvador 47 – Complutense Cisneros 31

Derrotar al campeón en su campo es siempre un reto mayúsculo que pasa, necesariamente, por hacer un partido casi perfecto. El Salvador es un equipo rocoso y fiable, que sin grandes lujos, sabe esperar paciente el error del rival para golpearle con dureza.

El Colegio viajó a Valladolid con la intención de presentar batalla a la dura delantera chamiza y fiar su suerte a la velocidad de su juego colectivo. Por momentos dio la sensación de estar a la altura del reto, pero en cuanto empezaron a sucederse los errores, la implacable contundencia del campeón le puso contra la cuerdas primero y le llevó a la lona después, antes incluso de llegar al descanso.

Durante el primer cuarto de partido fue el Colegio quien llevó la iniciativa. Solvente en el lateral y sólido en defensa, el equipo azul y azul tenía la posesión, atacaba, movía y hacía recular a una de las mejores defensas del campeonato. Se maneja El Salvador con mucho oficio en los límites del reglamento. Al equipo rival le suele parecer que el placador tarda en apartarse y que la línea defensiva sale un paso adelantada. Pero si cuenta con el beneplácito arbitral, lo que parece trampa deja de ser tal para convertirse en arte.

El primer error grave del Complutense Cisneros fueron unas innecesarias manos en un ruck defensivo. Un jugador rival había pateado involuntariamente el balón hacia delante en el suelo provocando un cambio de posesión, pero un delantero colegial implicado en la disputa, impaciente, echó las manos para acabar de ganar un balón que ya estaba ganado. El Chami buscó el lateral cerca de marca, y allí su delantera es letal. 7-0 en el minuto 6.

El Colegio, ya por detrás en el marcador, retomó el control del juego y volvió a plantear su ofensiva en campo contrario. Acarició en varias ocasiones la anotación, con un juego rápido y valiente que le llevó hasta las puertas del ensayo, pero le faltó precisión y suerte. El partido tenía ritmo e intensidad. En pleno asedió colegial Fran sufrió un esguince de tobillo que le obligó a ser atendido. Inmediatamente después Willy sufrió el mismo problema. Con trece jugadores disponibles, el Complutense Cisneros se prestaba a lanzar una saque de lateral en la veintidós rival. Willy, notablemente cojo, corrió a la formación mientras las fisios vendaban a Fran. Y aquí vino el segundo error de bulto. Nadie fue consciente de que el equipo estaba mermado. Para colmo de despropósitos, se pidió una touche larga para el propio Willy con la idea de que ese balón lo acabase definiendo la línea en el otro lado, posiblemente por mediación del ausente Fran. Willy no pudo saltar. El Chami recuperó el balón y atacó con determinación, sabiendo que a su rival le faltaba el zaguero. Y tras cuarto de hora de infructuoso asedio azul y azul en campo rival, llegó el segundo y sencillo ensayo local. 14-0.

El golpe fue demoledor. Dejó al Colegio tocado y tambaleándose sobre la hierba del Pepe Rojo. En el segundo cuarto de partido el equipo fue un guiñapo, presa de las dudas, la inseguridad y la frustración. Encajó otros tres ensayos antes del descanso. El Salvador, que había estado un buen trecho de partido agazapado en su propio campo, sufriendo para contener las embestidas del Complutense Cisneros, emergió con autoridad para castigar con justicia el desorden y el desanimo de un equipo en ruina. Ni siquiera un ensayo fortuito, fruto de un error de los locales al recibir en su veintidós uno de los reinicios, le sirvió al Colegio para frenar la hemorragia. Al llegar al descanso, con el vergonzante 35-7 en el marcador, aquello pintaba a tragedia.

En el vestuario del Valle exigió cambiar el guión. Su arenga propuso al equipo esquivar el drama a base de épica, y el equipo salió decidido a enjugar sus faltas. En los primeros 10 minutos de la segunda parte, dos ensayos de Manu levantaron la autoestima del Colegio. 35-21. El Salvador había salido del vestuario pensando ya en el tercer tiempo y la reacción del Complutense Cisneros le obligó a anudarse de nuevo las botas. Una remontada era del todo inadmisible. No llegó el Colegio a creer verdaderamente en la hazaña, pues la diferencia nunca bajó de los 14 puntos. Pero el equipo no perseguía la victoria, sino la redención. Otros dos ensayos, uno de del Valle y otro, postrero, de Nacho, elevaron las cosecha colegial hasta los 31 puntos. El Salvador, haciendo la goma, consiguió otro dos, para llevar su tanteo hasta los 47.

Cinco ensayos en el Pepe Rojo son un valioso botín. Conceder cuatro marcas al rival en veinte minutos de hundimiento colectivo y desbandada general es inadmisible para un equipo de este nivel. Purgó el equipo sus pecados con un desempeño notorio tras el descanso, pero la mancha era demasiado grande.

Por el Colegio jugaron:

  1. Francisco Blanco (61′ Antonio Llanes); 2.Pablo Hayali; 3.Sebastián Hattori (70’ Fernando Álvarez); 4.James Berrio. 5.Guillermo Molina; 6. Willy Marín (20’ Vicente del Hoyo); 7.Koi Hogg (55′ Paul Florea); 8.José Luis del Valle (67’ Guillermo Espinós); 9.Ángel Calle (51’ Sam MacLernon); 10.Andrew Norton (39’ Luke Jenkins); 11.Gorka Gorrotxategui; 12.David Mota; 13.Juan Boccardo; 14.Manu Sainz Trápaga; 15.Fran Soriano (67’ Nacho Martínez).

Foto JL Useros

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