#LaVisiondeVinuesa Complutense Cisneros 55-14 Hernani CRE

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En el rugby se da a veces este tipo de partidos en el que la diferencia entre los contendientes es tan relevante que la intachable actitud del más débil no le alcanza para evitar un contundente castigo. Le pusieron desde el principio más ganas y entusiasmo los vascos. El Colegio, como la semana pasada en Sevilla, jugó siempre desde la superioridad, confiado en su ventaja. Ahora que somos buenos y ganamos los partidos uno detrás de otro, se nos empieza a olvidar la receta que nos trajo hasta aquí. Ahora que el parabá se ha convertido en una costumbre de cada sábado, pisamos con demasiada frecuencia el camino de la vanidad, ése que irremediablemente conduce a la desidia.

Guardó la humildad el Complutense Cisneros en el armario, con la ropa de invierno, hace un par de semanas, y se viene paseando desde entonces algo despistado y un punto apático. Viendo el resultado del partido, pudiera alguno pensar que este cronista peca de exigente o de inconformista, pero los que estuvieron sobre el campo vestidos de azul y azul bien saben que no es así. Ellos saben bien que faltó entrega y generosidad, y que sobraron reproches y, sobre todo, afán de protagonismo. Y es que ahora que se avecina la gloria de las tardes de primavera, todos queremos aparecer en la foto del ensayo y a nadie le apetece quedarse enganchado en la oscuridad del ruck. ¿Acaso se nos ha olvidado a todos, de repente, como funciona esto? Mal momento es éste para perder las referencias, para alejarse de lo verdaderamente importante.

Hernani llegaba a Madrid acariciando una permanencia en División de Honor que en agosto parecía una utopía. Tiene enorme mérito aprovechar de esa manera los escasos recursos de los que disponen. Con algunas bajas sensibles en su equipo, pronto quedó claro que les iba a costar a los vascos llevarse algún punto de vuelta a Guipúzcoa.

Probablemente conscientes de ello, empezaron el partido con una actitud irreprochable. Desplegaron una defensa agresiva y eficaz. Sin apenas balón, como consecuencia de su inferioridad en la melé y de sus problemas en la touche, Hernani apostó por jugar con balones recuperados y en esa baza se vacío mientras le aguantó el físico.

La tensión defensiva de los vascos y su agresividad en el punto de encuentro concedió al Colegio la oportunidad de abrir el marcador a los 3 minutos de iniciarse el partido. Tiago pasó entre palos una patada lejana y centrada y dio la primera ventaja a los locales. El Colegio, atento y eficaz en el lateral y cómodo en la melé, monopolizaba la posesión y jugaba en campo contrario, pero la buena defensa de Hernani y los numerosos errores en el manejo del oval por parte de Complutense Cisneros fueron retrasando lo inevitable. Y es que el partido estaba muy desequilibrado, pues el arsenal ofensivo de unos y otros no era, ni mucho menos, del mismo calibre.

En el 11 por fin llegó el primer ensayo azul y azul. Macky culminó una larga jugada y plantó. La conversión de Tiago puso el 10-0. Hernani tenía poco margen de reacción. Sin balón y encerrado en su campo, su encomiable entrega solo le alcanzaba para dilatar los ensayos rivales. Complutense Cisneros se regodeaba en su superioridad y, descuidado, desaprovechaba, una tras otra, excelentes oportunidades de volver a ensayar. El segundo ensayo no llegó hasta el minuto 31, cuando Tincho jugó bien con un balón recuperado en campo propio y una rápida contra azul y azul fue bien consumada por Angel López y Juan Cano, que fue el que finalmente plantó.

Era tan frustrante el despilfarro del rugby que estaba haciendo el Colegio, que en el minuto 36 Espinós, cabreado, pidió palos tras una larga e infructuosa posesión en la veintidós de Hernani. Tiago puso el 20-0 antes del descanso.

El inicio de la segunda parte trajo los mejores minutos de Hernani. A partir del saque de centro, encadenaron los vascos una serie de posesiones en las que exigieron atención y placaje a la defensa de Complutense Cisneros, que apenas se había ejercitado en la primera mitad. Fueron algo más de cinco minutos de posesión visitante que el Colegio despachó sin conceder puntos. Recuperaron finalmente los locales el oval y en el minuto 8 llegó el tercer ensayo. Un buen movimiento desplegado de la línea azul y azul llevó el balón hasta Cano en el ala, para que éste culminase la jugada con una nueva demostración de potencia. 27-0.

Vino a continuación una fase en la que a Hernani, ya cansado, no le alcanzaba para frenar las acometidas colegiales, y en poco más de 10 minutos llegaron dos nuevos ensayos de Complutense Cisneros, con ataques largos originados en rupturas en campo propio. Matias Cabrera primero y Macky anotaron para estirar la ventaja hasta el 41-0 en el minuto 22.

La relajación general ante el festival de ensayos y el correcalles en el que había derivado el partido permitió a Hernani entrar en campo contrario y empujar en busca de un ensayo con el que no irse de vacío. Se encontraron los vascos con una oposición distraída y desordenada, y en ese desbarajuste defensivo colegial, vinieron dos expulsiones temporales casi seguidas. Se fue primero Cabrera al sin-bin por derribar un maul y un par de minutos después fue Manu Sain Trápaga el excluido por una infracción flagrante. Con dos jugadores más sobre el campo, apretó los dientes Hernani y en tres minutos anotó dos marcas con las que maquilló el resultado y cosechó un premio menor a su entrega durante los minutos precedentes.

Con 41-14 y apenas 5 minutos por jugar, se recompuso la igualdad numérica sobre el campo, y aún tuvo tiempo Complutense Cisneros de anotar dos nuevos ensayos por medio de Manu Sainz Trápaga y de Juan Cano, éste en la última jugada del partido para rubricar el 55-14 final.

Jugaron por el Colegio:

1.Carlos Bachofer; 2.Pablo Hayali (Iker Monge 57’); 3.Guillermo Espinós (Cesar de Sande 57’); 4.Guillermo Molina; 5.Matias Cabrera; 6.José Luis del Valle (Enrique Linaza 62’); 7.Martín Fernández Varone; 8.Tiago Girao (David Carretero 57’); 9.Angel Calle; 10.Juan Antonio de Soto; 11.Fran Soriano (Paco Hernández 59’); 12.Juan Boccardo (Manu Sainz Trápaga 59’); 13.Angel López; 14.Juan Cano; 15.Matias Tudela (Nacho Martínez 72’)

El crack: Juan Cano. A disgusto con el número en el dorsal y con afán reivindicativo, demostró que no hay en la Liga probablemente ala más determinante que él, aunque no le guste. En una gran forma física, se mostró demoledor en la arrancada e intratable en el uno contra uno.

El dandy: David Mota, que en el vestuario antes del partido demostró que se puede ser grande incluso sin cambiarse y que nos ayudó a todos a valorar y a entender lo que tenemos entre manos.

¡Vaya día!: Manu Sainz Trápaga. Dispuso de apenas 20 minutos al salir del banquillo para jugar el último cuarto de partido y desperdició la mitad de su tiempo sentado en el sin bin tras ver la tarjeta amarilla.

El duro: El espíritu del rugby, que obliga al equipo superior (por suerte, en este caso, Complutense Cisneros) a honrar el juego y al rival sometiéndole al mayor castigo posible, sin contemplaciones ni miramientos. Andarse con consideraciones sería la peor de las faltas de respeto.

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