#lavisióndeVinuesa: Complutense Cisneros 22 –17 Bathco Independiente de Santander

Macky, al cielo | Foto: Fernando González

Vibrante e intenso partido de rugby el que se disputó en la tarde del sábado en el Central. Llegaba a la Universitaria un equipo nuevo en la Liga, pero que había demostrado ya en las cinco jornadas previas que han venido para quedarse. Cuentan los cántabros con un XV muy bien armado, sin fisuras, y que además se alimenta de la ilusión del recién ascendido. Un equipo de ésos a los que cuesta meter mano, que sabe jugar sus bazas y que es capaz de disputar la victoria en cualquier campo.

El Colegio, por su parte, afrontaba el choque con la obligación de ganar en el Central por primera vez este curso y con el reto de continuar mejorando respecto al dubitativo inicio de temporada. No sin un gran esfuerzo, alcanzó ambos objetivos y pudo, por fin, disfrutar del tercer tiempo con el buen sabor de la victoria en casa.

Conscientes de lo que se jugaban, empezaron los de azul y azul intensos y llevando la iniciativa. Prueba de la contundencia con la que se aplicó de inicio Complutense Cisneros fue la baja de David Mota, que tuvo que abandonar el campo al ir con todo al primer placaje y quedar maltrecho tras el impacto.

Mandaba de inicio el Colegio y se defendían con solvencia y orden los santanderinos. Les costó sumar a los locales. En el minuto 7 Tiago no embocó una patada lejana. Eran minutos de un juego muy vivo, en el que el frenético ataque colegial ponía a prueba las prestaciones defensivas de los de verde, y éstos respondían con oficio. Sí pasó el portugués entre palos una infracción cántabra centrada y dentro de 22. 3-0 en el minuto 13.

Inmediatamente después, tras el saque de centro, atacó el Colegio desde su campo. Sainz Trápaga y Hernández encontraron un hueco por fuera y el zaguero azul azul avanzó entre las líneas santanderinas hasta caer derribado a escasos 5 metros de marca. Si bien le faltó un punto de velocidad a Paco para anotar, se mostró muy eficaz en la conservación del balón, y logró que la ofensiva tuviera rápida continuación. Recicló raudo el balón Complutense Cisneros y apareció Juan Cano lanzado para recibir en corto a ras, romper el placaje y zambullirse para plantar entre palos. Tiago convirtió el ensayo y el marcador señaló un 10-0 en el minuto 15. Alguno puedo creer que aquello iba a ser fácil, pero las prestaciones defensivas del Independiente en ese primer cuarto de hora de chaparrón azul y azul presagiaban un choque largo y disputado.

Con la ventaja en el tanteo, el Colegio amainó su ofensiva y los cántabros ganaron presencia en el juego. Empezaron a disponer del balón con más continuidad y a pisar campo contrario. El juego se fue, poco a poco, equilibrando. En el 21, con Bathco metido en la veintidós colegial y apretando de lo lindo con su poderosa delantera, falló Complutense Cisneros a la hora de alejar la presión. Tuvo un par de balones para liberarse del asedio, pero no acertó, y los cántabros acabaron entrando con su poderosa melé en el minuto 24, poniendo de nuevo el marcador en un puño: 10-7.

Vino a continuación uno de los momentos críticos del partido. Tras encajar un ensayo de delantera, de esos que escuecen y que pueden minar la seguridad del grupo en el curso del choque, el paquete colegial tuvo el arrojo que exigían las circunstancias y se lanzó a reparar la afrenta recibida. Volvió a la brega en el cuerpo a cuerpo, recuperó el balón y atacó en campo contrario. Provocó una infracción defensiva de los verdes y se fue a saque de lateral junto a la esquina. Allí, ganó la touche azul y azul el balón arriba y empujó. Se defendieron bien los cántabros en las dos primeras acometidas, pero Tiago, de nuevo, apareció cuando el equipo le necesitaba, cuando ese plus de fuerza y de confianza que aporta el portugués eran verdaderamente necesarios. Agarró el oval desde el suelo y se lanzó contra la defensa contraria para romperla. Perdió el casco en su incursión, pero logró penetrar la defensa y plantar en marca. 15-7 en el minuto 26.

El último cuarto de hora de la primera parte fue dominado por los santanderinos, que apretaron de nuevo con su delantera y supieron aprovechar los errores colegiales al tratar de mantener el juego alejado de su zona de marca. Un error de Tudela en la recepción de una patada en campo propio y un nuevo error en la conexión 9-10 en la propia veintidós dieron alas a Bathco, que acabó la primera parte acampado en zona de peligro y que justo al final, en el minuto 40, anotaba su segundo ensayo, también de delantera, para poner el marcador en un, de nuevo ajustado, 15-12.

La segunda parte se inició con minutos de mucha intensidad. Empezó el Colegio acariciando el ensayo y constatando, nuevamente, que uno de sus principales ámbitos de mejora es su contundencia en zona de peligro. Demasiadas expediciones a la veintidós rival vuelven de vacío. Demasiadas para ser un equipo verdaderamente competitivo en esta Liga.

Vinieron a continuación minutos de dominio visitante, y de buena defensa colegial. No lograba Bathco superar la barrera azul y azul y una patada profunda desde 40 metros encontró el premio del ensayo, ante la tardía respuesta de la tercera cortina defensiva local y la fortuna del bote del caprichoso balón. Se ponían así los cántabros por delante. 15-17 con 29 minutos aún por jugar.

Y ahí, ante el momento de la verdad, ante un equipo bien armado y con ventaja en el marcador, el Cisneros dio lo mejor de si mismo. Sin agobios, el equipo confió de nuevo en sus fuerzas, continuó con su ofensiva en busca del ensayo que volviera a ponerle por delante en el partido y sometió, a base de juego, de ritmo y de intensidad a un rival que vendió muy cara la derrota.

Con el marcador a favor, Bathco apostó por meter el balón al fondo con el pie, y minimizar los riesgos. El Colegio nadaba contracorriente, pero con las renovadas fuerzas que fueron entrando desde el banquillo, el equipo encadenó brillantes fases de juego y puso a cantar a la grada. Por un par de veces rondó el ensayo Complutense Cisneros hasta que en el 23, en una secuencia larga y hermosa, tras seis fases de ataque, avanzando en campo contrario y buscando el espacio libre de lado a lado del campo, el oval llegó a la punta donde Ayala, sin marca, avanzó para anotar el tercer ensayo. Tiago convirtió para el 22-17 con el que acabaría el partido.

El cuarto de hora final estuvo dividido, y ambos equipos pudieron anotar. No jugó bien el Colegio ese último tramo de partido, pues no supo decidirse entre nadar y buscar el bonus del cuarto ensayo, o guardar la ropa y reducir los riesgos de una posible remontada rival. Al final, ni una cosa ni otra.

Primera victoria en el Central en un partido complicado, ante un rival exigente que, merced al bonus defensivo obtenido en Madrid, continua por delante del Colegio en la clasificación.

Jugaron por el Colegio: 1.Cesar de Sande (53’ Santi Fernández-Varone); 2.Pablo Hayali (70’Iker Monje); 3. Guillermo Espinós; 4. Guillermo Molina (58’Gustavo González); 5.Iñaki Villanueva; 6.José Luis del Valle; 7.Santiago Noriega (53’Paul Florea); 8.Tiago Girao; 9.Gabi Nogales (53’Manu Niño); 10.Ángel López; 11.Juan Cano (78‘Beltrán Carreras); 12.David Mota (3’Manu Sainz Trápaga); 13.Matias Tudela; 14.Ander Ayala; 15.Paco Hernández

Carlos Bachofer completaba la convocatoria.

El crack: La grada del Colegio. Hacía tiempo que no se oía cantar así a la grada del Mayor en un partido del primer equipo, y el equipo lo agradeció.

El dandy: Guillermo Molina “Macky”. Sacó Paco de centro y corrió Macky para arrebatar el balón a los rivales arriba, a dos manos, y avanzar decidido dentro de su defensa en la jugada que precedió al segundo ensayo del Colegio.

¡Vaya día!: David Mota. A veces, ir con todo en cada lance del partido tiene estas consecuencias. Tremendo contacto para empezar el partido… y para acabarlo.

El duro: La delantera colegial, que sometida a la presión de un paquete más pesado y muy bien trabajado, jugó un enorme partido de principio a fin, marcando la línea de lo que debe ser su rendimiento semana a semana.

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