#LavisióndeVinuesa: Ciencias vs Cisneros

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Ciencias Fundación Cajasol 54- 17 Complutense Cisneros

Vio el portero del local al chaval acercase por la calle. Con buena pinta, bien peinado y arreglado, llegaba irradiando seguridad en si mismo. “Esta noche triunfo”, parecía llevar escrito en la frente. Pero el portero era perro viejo. Le pidió el DNI. Tanta seguridad en una cara con más granos que barba, cantaba. Sacó el chaval su documentación del bolsillo, convencido de que iba a colar. Una simple ojeada le bastó al portero para constatar la burda falsificación y, con cierta pereza, le soltó un pescozón de esos que escuecen, pero sobre todo humillan.

Así, poco más o menos, podría resumirse lo que pasó el sábado en Sevilla. Llegaba el Colegio con la intención de consolidar sus opciones de play-off tras sus dos últimas victorias en Madrid, y se dio de bruces con la realidad de una competición a la que aún no le ha cogido bien la medida. Pensaba Cisneros que podía ganar en Sevilla con su cara bonita, con ese rugby destensado y autocomplaciente que le bastó para ganar a Hernani y Vigo. Y se equivocaba. Hace tiempo que el equipo ha perdido las señas de identidad que le caracterizaron en los primeros meses de competición. Atrás quedaron el inconformismo y la autoexigencia con la que el grupo fue tapando su inexperiencia. Últimamente, pareciera que todos estamos ya cansados de jugar en Twickenham entre semana.

El partido tuvo poca historia. La que tardó en ponerse de manifiesto que, mientras un equipo jugaba con todo y se vaciaba en cada lance, el otro se exponía lo justo y pensaba que con eso le podía valer. Empezó mandando el Colegio. Le bastó con aplicar un cierto orden defensivo para rentabilizar territorialmente el exceso de ansiedad de un Ciencias que salió con muchas revoluciones. Varias infracciones locales, tanto en defensa como en la conservación del balón, metieron el juego en su campo, y allí dispuso Gorostiza de dos ocasiones para sumar en los minutos 4 y 7, pero erró en ambas patadas.

Tras el segundo de los golpes de castigo fallados, sacó largo el Ciencias de su veintidós, y Fran recibió atrás, en campo de Cisneros. Tenía varias opciones, pero eligió la peor. Se fue al contacto contra los delanteros sevillanos que presionaban la patada y cometió golpe de castigo al retener el balón en el suelo, una vez placado. Golpe para el Ciencias en la zona central del campo. Era éste uno de los peligros que el Colegio temía, y el trabajo de la semana se había encaminado a evitar estas infracciones.

Los sevillanos buscaron la touche en la veintidós colegial y allí pusieron de manifiesto el poder de su pesada delantera en el juego cerrado. El maul científico acabó entrando en marca y anotando el primer ensayo del partido. 7-0 en el minuto 11.

El Colegio mantuvo aún el tipo unos minutos. Siguió aplicando las pautas trabajadas durante la semana, pero según avanzaba el partido, se constataba con mayor claridad la diferente intensidad entre unos y otros. Los contactos estaban claramente dominados por un Ciencias desatado, que crecía por instantes ante la laxitud colegial. Tuvo en el 15 una nueva ocasión Cisneros para anotar, tras un buena fase de ataque que permitió una ruptura y penetración de Pedro, pero no se cuidó bien el balón y la cosa quedó en nada.

Poco después, en un ataque sevillano en medio campo, la pujanza de la delantera científica dejó al Colegio en inferioridad por fuera. Leyó mal la situación la línea visitante, que presionó en lugar de flotar, concediendo así un enorme hueco en el exterior para el ala local. Lleva un par de meses Cisneros entrenando la lectura y adaptación defensiva a este tipo de situaciones, y a la luz de lo que se ve en los entrenamientos, parece que es capaz de hacerlo bien. Pero de nada vale hacerlo bien el martes si el sábado, en el partido, falta la atención y la comunicación que se exige entrenando. El ala andaluz ganó la espalda a la defensa y el ensayo fue coser y cantar para el Ciencias. 14-0 en el minuto 20.

Aún dispuso Cisneros de una buena ocasión para entrar en el partido. Justo a continuación del segundo ensayo sevillano estuvo el Colegio en la veintidós local durante unos minutos. Dispuso de un saque de lateral a 5 metros de marca y atacó con sus delanteros llegando a acariciar la línea de marca, pero la determinación defensiva de la delantera científica se impuso a la impaciencia y la ansiedad colegial, que gestionó muy mal ese ataque. Tras fracasar la delantera, lo intentó la línea colegial y no solo no consiguió entrar, aún peor, perdió la posesión del balón.

Hasta aquí llegó la propuesta del Cisneros. Derrotado en todos los frentes en el primer cuarto de partido, superado en voluntad y hambre por un rival que funcionaba con una corriente de mucho mayor voltaje, el Colegio claudicó. La intensidad defensiva, la disciplina y el orden con el balón se fueron diluyendo y los sevillanos, para el alborozo de su afición, que en buen número se había reunido en la Cartuja, se adueñó por completo del juego y se dio un verdadero festín a costa de un equipo que, por momentos, rozó el esperpento. Antes del descanso llegaría un nuevo ensayo y dos golpes de castigo, para sumar un ya sonrojante 23-0.

Tras la reanudación, Cisneros salió decidido a lavar su maltrecha imagen. 10 minutos duraron los efectos de la reflexión colectiva del descanso. En esos 10 minutos monopolizó el Colegio el juego y anotó un ensayo con la receta que traía de Madrid: volumen de juego en espera de la aparición de espacios. Manu, muy activo en ataque especialmente en la segunda mitad, logró una meritoria marca que podría haber abierto un nuevo partido.

Pero no fue así. No estaban los sevillanos dispuestos a que Cisneros les aguara la fiesta y tampoco estaban éstos para grandes logros. En una nueva ofensiva colegial se cayó el oval y el Ciencias contraatacó con oficio y criterio para poner el 30-5 en el marcador en el minuto 11, sumar el bonus ofensivo y apagar por completo cualquier rescoldo de resistencia visitante.

A partí de ahí, el choque derivó en el típico correcalles en el que el juego cambia rigor por ritmo, y se suceden esas escenas que, curiosamente, levantan a la grada y al mismo tiempo hunden en la desesperación al entrenador. En ese tramo final del partido, el Colegio sumó dos nuevos ensayos, el primero por medio de José Luis (de los pocos, muy pocos, que alcanzó el aprobado), y el segundo por un valiente Manu, que dio muestras de lo que puede aportar en ataque. Ciencias, por su parte, sumaría 4 nuevas marcas en ese epílogo desordenado, cada cual más vergonzante para un rival que hacía muchos minutos que había decidido que no le importaba el importe de la factura con la que volvería a Madrid.

Se ofrece XV para celebración de homenajes, días del club y demás  efemérides diversas. Buen aspecto. Zona  templada de División de Honor. Nos adaptamos a tus necesidades. Razón aquí:

1.Santi Fernández-Varone; 2.Pablo Hayali (56’ Carlos Bachofer); 3.Martín Tedesco (63’ Guillermo Pajares); 4.Rafa Matt (63’Beñat San Sebastian); 5.Guillermo Molina; 6. José Luis del  Valle; 7.Hermenegildo Simón; 8. Santiago Noriega (40’ Íñigo Álvarez); 9.Gabriel Nogales (46’ Ángel Calle); 10.Manolo Olivares; 11. Manu Sainz Trápaga; 12.Pedro Sanz (61’ Ángel Castro); 13.Ander Ayala; 14. Fran Soriano (63’Álvaro Moreno); 15. Jorge Gorostiza

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