#LaVisióndeVinuesa Hernani CRE 17 – 20 Complutense Cisneros

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Foto: Hernani CRE

Embarrados, exhaustos y colmados por la felicidad de una trabajadísima victoria in extremis, en su camino de vuelta a los vestuarios, los jugadores del Colegio recibían el sincero reconocimiento del público de Hernani. Chavales y mayores que con una cariñosa sonrisa aplaudían y felicitaban a los jugadores rivales que acaban de vencer a su equipo en un partido durísimo, decidido por detalles en los minutos finales, y que bien pudo haber acabado de otra manera. Aparcada la frustración por la derrota, reconocían y premiaban a un rival que se había vaciado sobre el barro para arrebatarles el partido.

Pocas recompensas más reconfortantes ofrece esta División de Honor. No hay en nuestra Liga mejor homenaje al verdadero espíritu del rugby que el ejemplar comportamiento de esta parroquia guipuzcoana que, con tan poco, tanto está haciendo por nuestro deporte. El más difícil y, posiblemente, el mayor logro del deportista es la grandeza en la derrota, y ahí, Hernani Club Rugby Elkartea no tiene parangón.

Hablemos ahora del partido, que a pesar de su interés y de la entrega de ambos contendientes a lo largo de los 80 minutos, quedó, a mis ojos al menos, ensombrecido por la espontánea y abrumadora demostración de deportividad de la afición local, algo inusual y extraordinario en nuestros campos.

El partido estuvo equilibrado y fue una enconada lucha de poder a poder durante los 80 minutos. Hernani se presentaba con un equipo renovado y rejuvenecido. Ausentes los principales puntales de los vascos en sus últimos choques con el Colegio, aparecían en el XV chavales que, sin la experiencia de sus mayores, mantienen esa brega y ese valor que pareciera emanar de la camiseta.

La hierba de Landare lucía castigada por una larga semana de lluvias y el partido estuvo marcado por un terreno de juego pesado pero practicable. No eran unas condiciones propicias para el juego desplegado, arriesgado y vistoso que acostumbran a realizar ambos contendientes en sus enfrentamientos. El partido pintaba táctico y cerrado, propicio para el juego de artillería de los aperturas. Pero las delanteras querían guerra y la hubo. Se fajaron ambos paquetes en un cuerpo a cuerpo vibrante y agotador. El choque fue una larga y sufrida guerra de trincheras con exiguas conquistas y mucho contacto.

Empezó sumando el Complutense Cisneros, en el minuto 8, mediante un golpe pasado entre palos por Tiago, que tuvo una tarde perfecta con el pie. 0-3. Respondió de inmediato Hernani, que en desventaja, consiguió adentrarse en campo rival. Tuvo primero una clarísima ocasión para ensayar, tras romper un delantero la cortina defensiva azul y azul. Jugaron los vascos con criterio detrás de la defensa y cuando el ensayo parecía inminente, el resbaladizo barro adherido al balón les impidió culminar la jugada. Pero siguió Hernani en zona de peligro, atacando con todo, y en el minuto 15, de nuevo en una clarísima ocasión para ensayar, Cano vio la amarilla por una infracción defensiva. Fueron a palos los locales y nivelaron el partido.

Con uno menos sobre el campo, Complutense Cisneros estuvo eficaz y solvente y fue capaz de mantener el juego alejado de zona de peligro. Con la vuelta de Cano al campo, vinieron los mejores minutos del equipo en el partido. Poco a poco, el Colegio se adueñó del oval y realizó varias jugadas de mérito. En una de ellas, Choflas rompió por fuera y fue placado de manera peligrosa por un centro rival que vio, por ello, la tarjeta amarilla. Desde ese golpe de castigo, fue el equipo a la veintidós rival, y allí asedió la zona de marca local hasta que Mota arremetió con toda su potencia para romper la defensa de Hernani y plantar en marca. 3-10 en el minuto 37. Hubo sus más y sus menos después del ensayo y Hernani sufrió una segunda expulsión temporal.

Tras el saque vino la jugada que pudo decidir el partido. Frente a trece jugadores, el Colegio fue ambicioso y buscó una nueva marca antes del descanso. Un Macky magistral ganó el saque a una mano sobre la misma línea de diez y se internó en campo rival. Recicló rápido el oval Complutense Cisneros y apareció de nuevo Mota para desbaratar la mermada defensa guipuzcoana. Jugó fuera con Manu y esté llegó a la misma esquina donde fue placado. En la continuación lograron los de azul y azul entrar en marca con el balón, pero no alcanzaron a plantar. Un avant de Gabi en la salida de la posterior melé a cinco metros dejó en nada la clara ocasión colegial, y así se llegó al descanso con el 3-10 para el Colegio.

En la reanudación Hernani, con dos jugadores menos, dio muestras de su coraje y su capacidad competitiva. Arrinconaron de salida los vascos a sus rivales en su campo y les metieron en problemas. En el minuto 5, con la igualdad numérica ya recompuesta, recogió el zaguero vasco una patada defensiva colegial en medio campo, se zafó con facilidad del placaje de Cano, superó con un excelso sombrero a la segunda cortina defensiva azul y azul y recogió el balón para plantar bajo palos lo que sería el empate a 10. Una de esas jugadas que, en cualquier otra circunstancia, uno aplaudiría con gusto.

Con el empate en el marcador y la grada de Landare en ebullición, la intensidad del juego aumentó. El partido pintaba bien para Hernani, que crecía por momentos y superaba a un rival que se afanaba en defender, pero se veía incapaz de retomar la iniciativa. Fueron largos minutos de dominio local. En el 13 pudieron los vascos romper la igualdad en el marcador con un tiro a palos que no entró. En el 20, desde una melé en la veintidós colegial muy mal defendida por la tercera línea, llego el segundo ensayo de Hernani, que tras la conversión puso el 17-10.

Quedaban veinte minutos de partido y las circunstancias exigían al Colegio subir su intensidad y su atención, y echar el resto sobre el barro si no querían volver de vacío. Con todo en contra, el Complutense Cisneros se recompuso y con las incorporaciones entradas desde el banquillo, fue, poco a poco, retomando la iniciativa y llevando el juego a campo contrario. En el 28, Manu Sainz Trápaga contraatacó con criterio y calidad una patada defensiva de Hernani, y un buen movimiento ofensivo puso a Hayali y Fran en el lateral con ventaja en las puertas de la veintidós rival. Pablo resolvió muy bien el dos contra uno y Fran exprimió su velocidad para llegar hasta marca. Tiago, en una patada de mérito, convirtió para el empate a 17.

Inmediatamente después del ensayo, Hernani desaprovechó un nuevo tiro a palos por un golpe de castigo en melé de la primera línea azul y azul que habría roto el empate. Inmediatamente después, Iker vio la tarjeta amarilla por un placaje peligroso. En inferioridad numérica, le quedaron aún arrestos al Colegio para ir a por el partido. En una larga ofensiva en campo contrario dirigida por un Santi Noriega reconvertido en medio de apertura por las circunstancias, puso Complutense Cisneros en aprietos a la defensa guipuzcoana, y forzó un golpe de castigo a unos 30 metros de palos y ladeado. Tiago embocó con solvencia la patada y el Colegio retomó el mando en el marcador 17-20.

Quedaban aún 3 minutos de partido y en un final verdaderamente agónico, pudo haber pasado cualquier cosa. Hernani metió con su saque el partido en las inmediaciones de la veintidós colegial. No supieron los de azul y azul salir de allí ni gestionar bien ese tramo final de partido. Varios errores encadenados acabaron con un maul avanzante de los guipuzcoanos que se acercaba peligrosamente a marca. Con el partido verdaderamente en el alambre, recuperaron la posesión los azules en un maul que acabaría colapsándose. El árbitro había marcado la melé a favor del Complutense Cisneros con la que, posiblemente, acabaría el partido. Pero el juez de touche había visto una agresión en el transcurso del maul por parte de Gustavo. Golpe de castigo para Hernani y tarjeta amarilla para Gustavo con el tiempo cumplido.

Hernani no quiso que un choque tan intenso acabara en tablas. Las batallas han de tener un ganador. Dentro de la veintidós colegial y razonablemente centrado, en ningún momento miraron los locales a los palos. Con dos delanteros más sobre el campo, Hernani pidió melé para ganar el partido, y a punto estuvo de conseguirlo. Defendió con todo el Colegio esa melé. Frenó el avance de la formación primero y placaron después los azules como si la misma vida les fuera en ello. Finalmente, un delantero local cometió el avant con el que acabó la batalla.

Jugaron por el Colegio:

1.Cesar de Sande; 2.Pablo Hayali; 3.Guillermo Espinós; 4.Guillermo Molina 5.David Carretero (60’Gustavo González); 6.José Luis del Valle; 7.Paul Florea (55’ Alex Von Kursell); 8.Tiago Girao; 9.Gabi Nogales (50’Manu Niño); 10.Pedro Sanz (50’Santiago Noriega); 11.Fran Soriano; 12.David Mota (70‘. Iker Monje); 13.Juan Cano; 14.Álvaro Moreno (60’Mariano Alonso); 15.Manu Sainz Trápaga

 

Santi Fernández-Varone y Eduardo Carretero completaban la convocatoria.

 

El crack: Guillermo Molina “Macky”. Gran desempeño del bravo segunda colegial, omnipresente en defensa y en ataque.

 

El dandy: Ex aequo para Ambulancias Del Valle y el Manager. A Jose Luis y Elizabeth por volver por Valladolid para dejar a Pedro y su maltrecha rodilla en casa, y a Ángel por la divertida y exquisita velada en la Sidrería.

 

El duro: Gustavo. Tras veinte minutos excelentes, a punto estuvo de estropear el partido con una agresión innecesaria con el tiempo cumplido.

 

¡Vaya día!: Iker. Saltó al campo en el minuto 70, y en apenas 2 minutos hizo dos croquetas (fuera de menú en la sidrería) y un retardado peligroso que le llevó al Sin Bin, sin tiempo ya para retornar al juego.

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